Los perversos narcisistas de Jean-Charles Bouchoux

Sinopsis

El perverso narcisista utiliza el vínculo familiar, profesional o sentimental para someter al otro. Necesita de esta proximidad para ejercer su influencia y no permite que su víctima se aleje de él. Es frío, no conoce la culpabilidad y no duda en culpabilizar a los demás. Puede ser celoso e infiel. No soporta ser blanco de las críticas, pero critica sin cesar. Para crecerse, se alimenta de la imagen de su víctima: cuanto más la menosprecia, más fuerte se siente. Si siente angustia, rápidamente hace experimentar al otro la misma emoción. 

A través de la descripción de estos mecanismos y muchos más, veremos cómo el perverso narcisista hace cargar a los demás con lo que deberían ser su rabia, sus miedos y su culpabilidad. Es decir, su propia locura. 

En este libro, superéxito de ventas en Francia, Jean-Charles Bouchoux analiza los orígenes de la perversión y ofrece pistas seguras para que las víctimas contrarresten las tentativas de control y manipulación de “sus” perversos.

Jean-Charles Bouchoux, psicoanalista y psicoterapeuta, es una de las voces internacionales más reconocidas en el campo del tratamiento de la perversión narcisista.

Han dicho sobre el libro

«Bouchoux habla de los mecanismos perversos narcisistas como a mí me habría gustado hacerlo: con un lenguaje claro y conciso, que permite que todo el mundo pueda llegar a comprender cómo funcionan estos mecanismos y, lo que es más importante aún, cómo podemos escapar de ellos. Su lectura me cautivó, porque explica con palabras sencillas y asequibles conceptos complejos».

Lidia Cuscó, psicóloga clínica

«Los perversos narcisistas de Jean-Charles Bouchoux es un libro excelente para comprender este tipo de personalidad carente de empatía y, sobre todo, saber protegerse de ella».

Rafael Casas, psiquiatra

«¡Me encanta la frescura de este libro! Me ha ayudado a refrescar mi visión del psicoanálisis y a reencontrarme con él».

Pablo Caballero, psicoterapeuta cognitivo

«Ha sido verdaderamente inspirador la lectura del libro Los perversos narcisistas, de Jean Charles Bouchoux, así como el visionado del documental “El impostor” —escalofriante— que cuenta la vida de Frédéric Bourdin. Los recomiendo ambos».

Rubén OchandianoVanity Fair

Prensa

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El Mundo, Sociedad
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Vanity Fair, Cine
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Ficha técnica

256 páginas
140 x 213 mm
Rústica con solapas
ISBN 978-84-16601-22-6
Publicado en septiembre de 2016
4ª edición

Jean-Charles Bouchoux

Los perversos narcisistas

A mis hijos, Jean-Baptiste, Alexandre y Édouard

A todos los seres sensibles, para que puedan encontrar los caminos de la felicidad y creer en la igualdad de todos los seres

A ti, evidentemente

¿Qué significa esta tristeza que embarga todo mi ser? No se me quita de la cabeza un cuento de un remoto ayer.

Refresca ya y oscurece,
y sereno 
fluye el Rin.
La cumbre del monte reluce con los últimos rayos del sol.

La más bella de las doncellas arriba en la peña se divisa. Sus doradas joyas refulgen cuando su pelo de oro alisa.

Se peina con peine dorado, cantando una bella canción que tiene una melodía extraña de un son estremecedor.

El navegante en su barquita, prendido de un violento pesar, no atiende ya a los peñascos: hacia arriba mira sin cesar.

Al fin las olas se tragan
al barquero y su embarcación. Esto es lo que ha conseguido Loreley con su canción.

Heinrich Heine (1823)

Índice

Nota introductoria 13Introducción: ¿Quién es el perverso narcisista? 15Familiarizarse con los conceptos clave 25Primera parte: Analizar la psicología del perverso

La palabra: campo predilecto del perverso narcisista 53Narciso frágil 67El perverso: un niño en un cuerpo de adulto 79El duelo imposible 89

Segunda parte: Conocer las estrategias del perverso

Las estrategias del perverso 99

Tercera parte: Librarse del perverso

Los efectos del perverso sobre la víctima 121Resistirse al perverso narcisista 137

Cuarta parte: Llegar a compadecer al perverso

En los orígenes de la perversión 173Los caminos de la compasión 199El perverso y su víctima: el vals deletéreo 223

Conclusión 229Caso práctico:

Preguntas y respuestas en el caso de Vanesa 231Anexo 239

Nota introductoria

A principios de verano de 2015 hice un viaje fugaz a Toulouse, en compañía de una buena amiga que quería asistir a un concierto.

Raquel, mi amiga, estaba intentando superar un estado depresivo tras haber vivido una relación muy tóxica.

Teníamos unas cuantas horas por delante antes del concierto y nos dedicamos a callejear por el cen- tro de la ciudad. Al pasar frente a una gran librería, decidimos entrar. Allí, en medio de un montón de libros, hubo uno que me llamó la atención: Les Per- vers Narcissiques, de Jean-Charles Bouchoux. Abrí una página al azar, leí una frase y le dije a Raquel: «Acabo de descubrir una pequeña joya.»

Jean-Charles Bouchoux habla de los mecanismos per- versos narcisistas como a mí me habría gustado hacerlo, con un lenguaje claro y conciso que permite que todo el mundo pueda llegar a comprender cómo funcionan estos mecanismos, y lo que es más importante, cómo podemos escapar de ellos. Su lectura me cautivó porque explica con palabras sencillas y asequibles conceptos complejos.

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Quería que Raquel lo leyese, pero su nivel de francés no iba a permitirle una lectura cómoda. De regreso a Barcelona lo busqué en castellano, pero no existía. ¡Cómo! Un libro como este tenía que estar traducido, y no solo al castellano.

Me puse en contacto con el autor, quien me confir- mó que su libro solo estaba publicado en francés. Le propuse traducirlo y me respondió: «Antes tendrías que encontrar a un editor.» Y así empezó esta aventura…

Desde entonces, he tenido ocasión de asistir a algunos seminarios y conferencias de Jean-Charles Bouchoux. En ellos he sido testigo del enorme im- pacto y agradecimiento que ha recibido por parte de muchos asistentes: «Gracias por haberme abierto los ojos», «Gracias a usted, he podido salir del pozo», «Ahora entiendo por fin qué clase de relación estaba viviendo», «Su libro me ha salvado la vida», etcétera.

Desde el principio, este proyecto ha generado muchí- simo entusiasmo entre todos los que estamos implicados en él. Sincronicidad y sinergia se combinan y se suceden.

Agradezco a Rocío Morilla y Elena Morilla su colaboración desinteresada en el proyecto, y a Rafael Casas su aportación.

Traducir Los perversos narcisistas y redactar esta nota para la edición española ha sido un gran honor para mí, y espero que pueda contribuir a difundir sus enseñanzas.

Lídia CuscóBarcelona, junio de 2016

Introducción

¿Quién es el perverso narcisista?

Después de la primera edición de este libro, que tuvo un extraño éxito, recibí muchas reacciones en forma de testimonios y consultas. Por ese motivo he querido que, en ediciones posteriores, mi trabajo se completa- ra con el relato de algunos de estos testimonios, que permitirán una mejor comprensión del tema.

El perverso narcisista estructural utiliza el vínculo familiar, profesional o amoroso para someter al otro. Necesita de esta proximidad para ejercer su influencia y no permite que su víctima se aleje de él. Es frío, no conoce la culpabilidad (porque proyecta sus afectos) y no duda en culpabilizar a los demás.

Los valores, los sentimientos y el comportamiento del perverso narcisista cambian en función de las personas y del contexto que le rodean. En apariencia es amable y puede fingir compasión y simpatía. Es seductor y, si es preciso, puede mostrarse muy servicial, sobre todo si eso le permite alcanzar sus objetivos, a menudo a costa de los demás. No tiene nunca en cuenta las necesidades ni los sentimientos de los otros,salvo para utilizarlos, manipular a su víctima, aislarla y conseguir que haga lo que él quiere. Es egocéntrico, y aunque también es mentiroso, exige en el otro la perfección y la verdad. Generalmente hábil con las palabras, utiliza el doble sentido para manipular y asumir el papel de víctima, para que le compadezcan o para incomodar al otro deliberadamente. A pesar de carecer a menudo de valores propios, utiliza la moral y los valores de los demás para alcanzar sus objetivos. Puede ofrecer razonamientos aparente- mente muy lógicos para justificar sus actuaciones. Puede ser celoso e infiel. No soporta ser blanco de las críticas, pero critica sin cesar. Para crecerse, se alimenta de la imagen de su víctima: cuanto más la menosprecia, más fuerte se siente. Si siente angustia, rápidamente hace experimentar al otro esta misma angustia. A través de los mecanismos que vamos a exponer, veremos cómo el perverso narcisista hace cargar a los demás con lo que deberían ser su rabia, sus miedos y su culpabilidad. O, dicho de otro modo, su locura.

Ahora bien, si el perverso narcisista con una es- tructura perfecta existe, debemos saber que todos estamos expuestos a utilizar, en ciertos momentos, mecanismos perversos narcisistas. Por esta razón, más que un ensayo sobre el perverso narcisista, este libro intenta trazar un mapa de los mecanismos y de los orígenes de la perversión mental, y esbozar el límite entre normalidad y perversión.

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En este sentido, los personajes de don Juan y Ca- sanova son paradigmáticos de lo difícil que resulta describir una personalidad con precisión: don Juan seduce a las mujeres y les propone citas a las cuales no se presenta, pero envía a su criado Sganarelle para comprobar que ellas sí acuden. Cuando es así, se siente satisfecho. En cambio, Casanova seduce a las mujeres, acude a la cita, «consuma» y desaparece. Tanto el uno como el otro se defienden de la angustia asociada a la idea que tienen de su poder.

Don Juan constata el poder de su imagen; Casa- nova se asegura de no estar castrado. Podríamos ver, pues, en Casanova a un perverso sexual; en don Juan a un perverso narcisista. Sin embargo, los dos huyen –después de haber seducido– porque en una relación amorosa se sentirían demasiado expuestos al peligro.

El perverso narcisista, tal como vamos a estudiarlo, seduce a su presa a la manera de don Juan, pero luego la retiene e intenta destruir su imagen. Se alimenta de ella y proyecta en ella su propia locura. Somete a su víctima y la empuja a la depresión, la violencia, la perversión, la locura, la enfermedad y, en los casos más extremos, a la muerte por suicidio o por accidente.

A lo largo de esta obra estudiaremos casos de per- sonas reales que nos demostrarán que a veces es muy difícil hacer un diagnóstico preciso. Descubriremos el caso de Vanesa y veremos cómo, al igual que la Loreley del poema citado en el epígrafe de este libro, se convierte en una sirena seductora que se complace

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al ver a los marineros estrellarse contra sus arrecifes. El lector que lo desee podrá analizar este caso prácti- co y responder a unas cuantas preguntas que hemos agrupado al final del libro.1 Veremos también el caso de Frank, que disfruta enormemente criticando a su mujer y despreciándola, tratándola de perversa para olvidar que él se sintió traicionado en su infancia. También el caso de Santiago, jefe de empresa, que se crece a costa de menospreciar a sus empleados. De igual modo analizaremos el caso de Andrea, que desarrolla mecanismos perversos narcisistas para salir de su caos y después, a diferencia del perverso estructuralmente perfecto, siente una angustia del abandono que le hace recaer. Su recorrido se comple- tará con el largo testimonio de Juan, compañero de Andrea, que después de haber experimentado dos años de tormentosa relación con ella pondrá toda su vida en cuestión. En todos estos casos, los lectores serán testigos de cómo funcionan los mecanismos expues- tos a lo largo de esta obra. Finalmente, veremos que los padres perversos no dudan en sacrificar la salud mental de sus hijos con el único fin de preservar su propio bienestar.

1 Ellectorhallarápreguntassobreestecasoprácticoalolargodellibro. Al final de la obra se proponen respuestas no exhaustivas.

¿QuiéN es eL perverso Narcisista? 19

Un poco de historia

El psicoanalista francés Paul-Claude Racamier inventó el concepto de «perverso narcisista» en la década de1950. En aquella época trabajaba con la psicosis2, concretamente con la esquizofrenia3. Para él, el es- quizofrénico vive con horror sus conflictos internos y se apresura en proyectarlos en el otro. En su libro Le génie des origines (“El genio de los orígenes”) Racamier explica, acerca de los perversos: «Son infiltrados que aprovechan cualquier excusa para atacar el placer de pensar y la capacidad de crear; en el perverso narcisista predominan la necesidad, la capacidad y el placer de protegerse de los conflictos internos, y particularmente del duelo, haciéndose valer en detrimento de un objeto manipulado como una herramienta y un contrapunto.»

Harold Searles, que estudia también la esquizofrenia, destaca la interacción de los procesos inconscientes entre el psicótico y su terapeuta. En su libro L’effort pour rendre l’autre fou (“El esfuerzo por volver loco al otro”), Searles nos dice: «Volver loco al otro forma parte del poder de cada uno: lograr que no pueda existir por sí mismo, ni pensar, ni sentir, ni desear acordándose de él mismo y de lo que le es propio.» La

Psicosis:Trastornomentalgrave,conalteracióndelsentidodelarealidad. El mundo interno del individuo y el externo pueden confundirse.

Esquizofrenia: Grave alteración de la noción de la realidad, en la que el individuo deja de tener claro dónde están los límites entre su mundo interno y el mundo externo. Los principales síntomas son los delirios y las alucinaciones auditivas.

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